La Inteligencia Emocional II

Autoconocimiento, autocontrol, motivación, empatía y relaciones sociales.

En este segundo artículo sobre el tema de la Inteligencia Emocional detallaremos los elementos que la componen, revisaremos su interacción dinámica y exploraremos su aplicación en los contextos social y laboral.

Daniel Goleman postula en su libro sobre la Inteligencia Emocional, que esta se compone de cinco elementos: Autoconocimiento, autocontrol, motivación, empatía y relaciones sociales. Los tres primeros son intrapersonales y cada individuo los crea, mantiene y amplía, el cuarto es interpersonal y el último conlleva la vida en grupos, equipos y en última instancia en la sociedad, de importancia vital ya que ningun hombre es una isla, en el océano de la sociedad.

Una de las piedras de toque de la filosofía griega era la famosa máxima de “Conócete a ti mismo”. Este era y es a juicio de los más grandes filósofos de la historia, el primer paso en el camino de un real y sustentable desarrollo personal y profesional.

Consideramos que se autoconocen las personas que son objetivas sobre si mismas, sus capacidades, acciones y reacciones, poseen autoconfianza para la realización de aquello que conocen y/o dominan y mantienen un constante diálogo consigo mismas y una continua evaluación personal y profesional, orientada a ampliar sus horizontes de acción y potenciar sus logros y realizaciones.

Las personas que se autoconocen se pueden autocontrolar, ya que son espontaneas y naturales y tienden a construir ambientes en los cuales privan las relaciones interpersonales positivas, de confianza y asertividad consigo. Son los amos y señores de su comportamiento y actuación y operacionalizan efectivamente y de manera solvente los roles sociales que les son conferidos o que ellos mismos determinan jugar.

Entre los atributos críticos de las personas que poseen Autocontrol, estan: La paciencia, el órden, el respeto y la tolerancia a los demás, la adaptabilidad, la capacidad de interpretar objetivamente los hechos y dichos de los demás, para redireccionar su comportamiento y para la producción de cambio personal planeado. (Para profundizar, leer: “Los 7 hábitos de las personas altamente efectivas.” de Stephen Covey, en especial los hábitos de dominio personal y afile la sierra)

Quienes se conocen a si mismos y mantienen su control personal, autoproducen su capacidad de generar, potenciar y direccionar su energía, para motivarse y “moverse hacia” sus metas y objetivos. Esto bajo el considerando de que la raíz latina de motivación, es motivare que significa literalmente “moverse hacia”.

Se Automotivan y operan consistentemente instalando las características de: optimismo, audacia, iniciativa, tenacidad y afán de logro y siguiendo la recomendación de Sir Winston Churchil en uno de sus mas famosos discursos, en el cuál solo dijo: Nunca, nunca, deben darse por vencidos.

Solo después de haber instalado estas características en si misma, la persona esta preparada para lograr la Empatia, la cuál es definida por Robert Bolton en el libro “People Skills” tomando como base su raíz en la palabra alemana “Einfuhlung” que significa sentirse dentro, entender a otra persona como se entiende ella misma y en última instancia, poder ver el mundo desde sus ojos.

Para lograrlo, se requieren la atención interpersonal, la escucha atenta, la sensibilidad personal y el trato adaptable.

Como resultado natural y producto final, toda persona que posee Autoconocimiento, Autocontrol, Automotivación y Empatia y las utiliza de manera constante, logra la conquista de la cima de la inteligencia emocional, instalando su capacidad para construir Relaciones Sociales efectivas, venturosas y mutuamente satisfactorias.

Estas personas se caracterizan por ser: sociables, entienden y aceptan las diferencias entre ellas y las demas personas, son sinceras en el trato interpersonal y participativas y colaborativas, al operar en grupos y equipos.

Es muy importante notar que la participación y colaboración son productos finales de personas con Inteligencia Emocional consolidada, razón por la cuál es ilusorio solicitarla a cualquier persona y esperar que se dé, de manera natural o espontanea. En otras palabras; es un producto final, dentro de un proceso.

Como el lector podrá deducir, estas competencias son clave para su actuación social y laboral, dado que en la actualidad la vida en grupos y equipos es una realidad cotidiana.

El lobo estepario es un muy buen nombre para una novela, más no una forma de vida, viable y válida en la actualidad.

Damas y caballeros ¡Sean bienvenidos al mundo de la igualdad y la democracia participativa!

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