El impacto del trabajo en equipo, en el desarrollo personal I

Las competencias de trabajo en equipo se sustentan en: principios y valores, habilidades de inteligencia emocional y de la comunicación.

Nuestro modelo apunta cómo habilidades en el apartado de trabajo en equipo, las siguientes competencias: Organización, colaboración, negociación, manejo de conflictos y manejo de juntas. Trataremos en la primera parte de éste artículo, las dos primeras.

Piense el lector por un momento en la última reunión a la que haya asistido, en la cuál no había un coordinador y/o una agenda predeterminada y hágase las siguientes preguntas:

  1. ¿Quién lidero el proceso grupal?
  2. ¿Quién determino los temas o asuntos a tratar?
  3. ¿Quién se hizo responsable del avance y “éxito” de la reunión?

Permítame hacer un ejercicio de imaginación y tratar de responder a las preguntas:

  1. Intentó liderar el proceso el más preocupado por el problema en cuestión, quién deseaba impresionar a los participantes (de mas alto nivel) de la reunión, o a quién nombraron para el efecto (El pobre piensa: Ahora si que me saque el tigre en la rifa, no me queda mas que intentar domarlo). Normalmente no lidera el más informado y/o preparado.
  2. Los temas o asuntos a tratar (y su orden respectivo) fueron determinados por quién tenía más autoridad y/o influencia y/o poder y responden a su agenda personal-profesional. No necesariamente se orientan a trabajar con las oportunidades o problemas prioritarios o críticos de la unidad ú organización.
  3. Al final nadie se hizo responsable del éxito de la reunión y todos salieron de ésta con la impresión de haber perdido su energía y tiempo en un evento desorganizado y que no aportó valor y por ende no soportan las acciones y decisiones a acometer de consuno y, adicionalmente pierden la confianza en las juntas de trabajo, como mecanismos efectivos para la obtención de acuerdos y consensos.

Así como existe una ley de la física que indica que: La naturaleza odia el vacío, así también las personas odiamos el vacío de estructura y definición y tendemos a llenarlo, no obstante que esto se haga “sobre la marcha” y muchas veces mal. Se sugiere al lector para profundizar en este aspecto de la dinámica de grupos, ver la película: El señor de las moscas.

Recuerde:

- Planificación es una palabra compuesta por dos elementos: Planear para accionar.

- Nadie puede hacer dos cosas bien a la vez y obviamente no podemos planear y ejecutar de manera simultánea.

- Existe un principio administrativo que establece que en la medida en que impliquemos tiempo en la planeación, concomitantemente reducimos el de la operación. Los japoneses son la referencia mundial en este particular.

- Si requiere usted un producto de calidad en su proceso en equipo, atienda a detalle los procesos de planeación y organización. “Si mete basura a un sistema de procesamiento, lo único que puedes esperar obtener es basura procesada”

Entrando ahora a la dimensión de la colaboración me gustaría referir en primera instancia el modelo A-E-I-O-U de Kart Albretch, en el que dicho autor plantea que las personas colaboran en los grupos o equipos, siendo: Activos, energéticos, imaginativos, organizadores y útiles. Albretch establece que todos tenemos cierto elemento dominante y al menos un pequeño componente de todos los elementos y nos invita a preguntarnos sobre nuestro balance y aquellos elementos que debemos impulsar o limitar, en función del perfil del grupo o equipo.

Colaborar significa “laborar con” y en una condición democrática y de igualdad, no ser subordinado “quien está abajo en el orden”.

Los líderes actuales deben potenciar a sus colaboradores, según la organización mundial del trabajo; estimulando su participación en análisis de problemas, toma de decisiones e innovación y creatividad, los colaboradores por su parte deben manifestar actitudes y conductas activas de participación e implicación y no solamente acatar órdenes y ejecutarlas con calidad.

El cambio planeado e incesante que es una búsqueda de los líderes organizacionales en la actualidad, (consultar los trabajos de Jhon P. Kotter) solo puede ser logrado mediante la aplicación concentrada de energía en metas y objetivos claramente definidos y precisados y la actuación organizada y eficiente de un equipo de personas bien integrado que entiende la necesidad, importancia y formas eficientes de hacer de la colaboración una realidad cotidiana.

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